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Consejos saludables para el paciente
Con dolor articular inflamación y sobrepeso

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CONSEJOS SALUDABLES  PARA EL PACIENTE CON DOLOR ARTICULAR  INFLAMACIÓN Y SOBREPESO

Mejora tu calidad de vida

 

RELACION  ENTRE LOS ALIMENTOS Y LA ARTRITIS

Consumir alimentos saludables es esencial para todos los seres humanos. Si tiene artritis, obtener los nutrientes adecuados puede afectar la salud de manera positiva y ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad. El sobrepeso aumenta la inflamación.  Además, por cada libra de exceso de peso se ejerce una presión de cuatro libras adicionales en las rígidas e hinchadas articulaciones. Una dieta saludable le servirá para adelgazar y conservar la salud de huesos, articulaciones y tejidos.

IMPACTO DE LA NUTRICION Y LA ENFERMEDAD

La nutrición y la salud se encuentran íntimamente ligadas. Las investigaciones sugieren que lo que comemos puede influir en el desarrollo, el avance y los síntomas de ciertos tipos de artritis y enfermedades relacionadas. Llevar una dieta estilo mediterráneo, consistente de frutas, verduras, aceite de oliva, frijoles, nueces y semillas puede por ejemplo, disminuir el dolor de la artritis al suplir el cuerpo de poderosos nutrientes antiinflamatorios. De lo contrario, ingerir alimentos procesados con alto contenido de azúcar y grasa, así como comida chatarra aumenta la inflamación y empeora los síntomas de la artritis, además de que predispone al organismo a otras enfermedades crónicas.

Lo bueno es que numerosos estudios han descubierto una conexión entre los alimentos, los suplementos dietéticos (como vitaminas, minerales y ácidos grasos) y ciertos tipos de artritis y enfermedades asociadas tales como gota, artritis reumatoide (AR), osteoartritis (OA) y osteoporosis.

Gota. De todas las clases de artritis, la gota es la que está más directamente vinculada a la dieta. El cuerpo normalmente descompone unas sustancias llamadas purinas presentes en muchos alimentos, formando ácido úrico. Los individuos con gota tienen dificultad en eliminar este ácido úrico o lo producen en cantidades demasiado altas, ocasionando la formación de cristales de ácido úrico en las articulaciones y los tejidos. Estos depósitos causan inflamación y dolor intenso. El tener gota aumenta el riesgo de desarrollar padecimientos cardiacos y diabetes, de tal forma que seguir una dieta baja en grasas saturadas es clave para el manejo de la gota.

Qué comer: cerezas. Los estudios muestran que comer cerezas agrias podría servir para disminuir la frecuencia de los ataques de gota. Los investigadores sospechan que unas sustancias llamadas antocianinas de las cerezas poseen efectos antiinflamatorios. Las antocianinas se encuentran en otras futas rojas y moradas, como  fresas, frambuesas, zarzamoras y arándanos. Sin embargo, las cerezas agrias contienen los niveles más elevados. Las verduras, legumbres, nueces y frutas (con menores cantidades de azúcar como las toronjas, melones, piñas y nectarinas) y los cereales integrales son opciones saludables que pueden ayudar a manejar los efectos de la gota. El consumo de café y leche (especialmente la descremada) se asocian a un menor riesgo de gota.

Qué evitar: alimentos con niveles elevados de purinas, incluyendo órganos de carnes (como res, cerdo y cordero), la mayoría de los pescados y mariscos además de caldos y salsas a base de carne. Los refrescos endulzados con azúcar y los productos con fructosa incrementan los niveles de ácido úrico. Hay una conexión importante entre la ingesta de alcohol,  en particular la cerveza, y un mayor riesgo de ataques de gota.

Artritis reumatoide (AR). En la AR, el sistema inmunológico ataca los tejidos propios del cuerpo, en especial el sinovio (membrana delgada que recubre las articulaciones). Esto genera inflamación articular, dolor y posible daño en la articulación.

Debes  comer: una dieta mediterránea, que está basada en alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, nueces, semillas y frijoles), aceite de oliva y pescado. Este último contiene ácidos grasos omega 3 que reducen la inflamación sistémica (de todo el cuerpo). Dos de ellos se denominan EPA y DHA (por sus siglas en inglés). Si prefiere omitir o no le gusta el pescado, obténgalos de fuentes tales como frijol de soya (tofu o edamame), nueces, linaza, aceitunas y sus respectivos aceites. Si toma suplementos de aceite de pescado, la dosis recomendada de ácidos grasos esenciales es 3.8 gramos/día de EPA y 2 gramos/día de DHA. Las investigaciones demuestran que algunos aceites vegetales como los de borraja y de prímula de primavera también podrían aliviar los síntomas de la AR. Consulte con su doctor antes de añadir suplementos con aceites en la dieta.

Qué evitar: las grasas saturadas (de fuentes animales, como mantequilla, manteca y carnes) y las grasas trans (abundantes en algunas comidas rápidas, productos procesados y alimentos chatarra). Ambas aumentan el colesterol en sangre y la producción de proteína C reactiva, que es un indicador de inflamación. El azúcar también aumenta la inflamación.

Osteoartritis (OA). La OA se caracteriza por el desgaste del cartílago (parte de la articulación que amortigua las terminaciones de los huesos y les permite moverse con facilidad). Al irse desgastando el cartílago, los huesos empiezan a rozar unos contra otros causando rigidez, dolor e impidiendo la movilidad. Para disminuir el dolor de la OA es fundamental conservar un peso adecuado mediante el ejercicio y una dieta saludable. Según las investigaciones, bajar tan solo 11 libras reduce el riesgo de desarrollar OA de rodilla en un 50%. Perder una libra alivia cuatro libras de presión sobre las hinchadas y adoloridas articulaciones.

Qué comer: un estudio reveló en 2013 que un compuesto llamado sulforafano podría ser la clave para prevenir o aplazar el progreso de la OA. Esta sustancia se encuentra en las coles de Bruselas, en el repollo o col y especialmente en el brócoli y retarda la destrucción del cartílago en las articulaciones asociadas a la OA. Ciertas vitaminas presentes en algunos alimentos que pueden ayudar a retrasar el avance de la enfermedad, aunque no existe evidencia de que curen la osteoartritis, son:

  • Vitamina C, proveniente de alimentos como frutas cítricas, fresas, kiwis, tomates y pimientos.
  • Vitamina D, contenida en lácteos bajos en grasas y cereales fortificados.
  • Vitamina K,  que se halla en altas cantidades en yema de huevo, lácteos bajos en grasas, verduras de hojas verdes y brócoli.

Debes  evitar: las grasas saturadas (derivadas de mantequilla, manteca y carnes), grasas trans (presentes en algunas comidas rápidas, productos procesados y alimentos chatarra) y azúcar, la cual se asocia a sustancias químicas que inducen la inflamación y pueden resultar en sobrepeso.

Osteoporosis. Cuando alguien tiene osteoporosis los huesos se debilitan y se quiebran con facilidad. Existen varios factores predisponentes, como tener niveles bajos de vitamina D o de estrógeno. Los individuos con artritis tipo inflamatoria o enfermedad reumática, como AR o lupus pudieran ser más susceptibles a la osteoporosis. Los fármacos corticosteroides como la prednisona, que se usa para el tratamiento de estas enfermedades, pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad.

Qué comer: comer alimentos ricos en calcio, como verduras de hoja verde y productos lácteos bajos en grasas y fortificados con calcio. La dosis diaria recomendada de calcio para los adultos es de 1000 mg, aunque las mujeres mayores de 50 años podrían requerir 1200 mg. Si está tomando corticosteroides debe consumir 1500 mg. Los alimentos ricos en vitamina D son igualmente importantes puesto que ayudan a que el cuerpo absorba el calcio de los alimentos. Lamentablemente, es casi imposible obtener toda la vitamina D que el cuerpo necesita mediante la comida. Por fortuna, el cuerpo puede  generar 10,000 unidades internacionales (UI) de esta sustancia tras 15 minutos de exposición al sol (sin protector solar). Si no vive en un lugar soleado o le preocupa el riesgo potencial de exponerse demasiado al sol, puede obtener la vitamina D por medio de suplementos. La dosis diaria recomendada es de 600 UI hasta los 70 años y 800  UI después de esta edad.

Qué evitar: el consumo excesivo de alcohol, cafeína y refrescos (debido al contenido de fósforo) puede elevar el riesgo de huesos frágiles, resultando en osteoporosis.

HACER EJERCICIO

Es muy importante hacer ejercicio, bien dirigido previa valoración medica integral, control cardiovascular y somatometrias,El ejercicio aeróbico es fundamental para una buena salud cardiaca, así mismo mantendrá tu metabolismo lípido en buenas condiciones.

Recuerda hacer ejercicio siempre bajo supervisión medica y dirigido por entrenadores calificados, evita consumir suplementos de calidad dudosa o no prescritos por un nutriólogo o por un profesional de la salud.

No dudes en comunicarte con nosotros, para cualquier asesoría e información.

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